Con innovación buscan perforar los techos de rendimiento del maíz

El cultivo de maíz está sufriendo transformaciones importantes que buscan perforar los techos de rendimiento obtenidos con los modelos tradicionales.

Estos cambios disruptivos irrumpen sin pedir permiso, de la mano de consultores, fabricantes de maquinaria agrícola, industria semillera y proveedores de fertilizantes para implementar esquemas que permiten llevarse puesta la frontera de 100qq/ha, a la que muchos productores comerciales aspiraban llegar hace algunos años.

“La agricultura de precisión permite mejorar el uso de los insumos agrícolas y saber en detalle lo que se hace dentro de cada lote” y da la posibilidad de trabajar considerando la variabilidad del paisaje, la presencia o no de tosca, la profundidad de la napa y la vegetación preexistente en el lote, para analizar mapas de rendimiento y desarrollar prescripciones de manejo variable de cultivos, como fecha de siembra, genética, densidad y fertilización”, informaron.

En genética de maíz, también quedaron atrás los tiempos en los que el productor compraba el mismo híbrido para todo el campo. En la actualidad tiene delante una paleta que permite un sinnúmero de combinaciones entre el ambiente, la presencia de malezas resistentes a glifosato y las expectativas de rinde.

Por ejemplo, la industria semillera ofrece híbridos prolíficos o de gran espiga, que largan una segunda mazorca si las condiciones ambientales son favorables. Son útiles en los planteos que arrancan con baja densidad de siembra por perspectivas de una campaña seca y luego llueve normalmente, ante lo cual compensan desarrollando una segunda espiga.

También se ofrecen materiales con baterías de eventos. Por ejemplo, muchos híbridos incluyen el gen RR que los convierte en tolerantes a glifosato. Otros tienen el gen LL, por lo que resisten el glufosinato de amonio, útiles para controlar el yuyo colorado en post siembra.

Compartir