El Euro cumplió veinte años de vida

El 1 de enero de 2002 los billetes y monedas de euro pasaron a ser formalmente de curso legal en doce países: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal.

Hace veinte años, las liras italianas, los marcos alemanes, los francos franceses y las pesetas españolas, entre otras divisas del Viejo Continente, se despidieron y dieron pie al nacimiento de la nueva moneda unificada europea: el euro.

El Tratado de Maastricht de 1992, que implicó la creación de la Unión Europea (UE), además de establecer directivas para la cooperación en la política exterior, de seguridad y de justicia; y un mercado único para la libre circulación de personas, mercancías y capital, dispuso normas estrictas para la adopción de lo que sería la futura moneda única, incluyendo topes para la inflación, el déficit (no mayor al 3% del PBI), la deuda (no más del 60% del producto), las tasas de interés y los tipos cambiarios.

Desde entonces, comenzó una década de preparación para la entrada del euro: su introducción inicial se produce el 1 de enero de 1999 cuando se fijaron los tipos de cambio del euro con cada moneda nacional, una cotización aunque era “invisible” para el ciudadano común ya que sólo se utilizaba para operaciones de contaduría y pagos electrónicos.

En ese marco, el 1 de enero de 2002 los billetes y monedas de euro pasaron a ser formalmente de curso legal en doce países: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal.

La posición británica refractaria a exponerse a las posibles turbulencias económicas del euro, el mayor valor de la libra, una opinión pública mayoritariamente en contra del cambio, la etapa conservadora en Reino Unido inaugurada desde la asunción en Downing Street de David Cameron en 2010, y, luego, el referéndum que determinó la salida del Reino Unido del bloque en 2016, selló cualquier posibilidad de abandono de la libra.

El Banco Central Europeo (BCE) adoptó entonces millonarios programas de compra de bonos con un creciente intervencionismo (aunque sin abandonar las metas de estabilidad), desde la asunción en la entidad del actual primer ministro italiano, Mario Draghi en 2012; y actualmente con Christine Lagarde, la ex directora del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Pese a su continuada aspiración de superar al dólar como moneda de reserva e intercambio, el euro se mantuvo como la segunda divisa en una posición similar a lo que fue el franco francés y el marco alemán.

La crisis de deuda que atravesó el continente provocó que, tras alcanzar un pico de 27,66% de las reservas mundiales en 2009, las mismas caigan actualmente a cerca del 21%. Esto ultimo se reflejo en su valor, el cual tras superar al dólar en julio de 2002, alcanzó un récord de US$ 1,60 en 2008, para, actualmente, cotizar a US$ 1,13.

No obstante, así como la libra esterlina y el oro, en su momento, dejaron de ser el punto de referencia, para darle el trono al dólar; nada está dicho sobre lo que ocurrirá con el euro, una divisa que ya marcó una época.

Compartir