El Volkswagen T-Cross 200 TSI Highline

El Volkswagen T-Cross 200 TSI Highline es ideal para viajar en familia y ofrece un gran habitáculo, tecnología y confort, a lo que suma una mecánica moderna y eficiente, de notables prestaciones y capacidades dinámicas.

En el Volkswagen T-Cross 200 TSI Highline, cuatro adultos pueden acomodarse con mucho confort tanto para las piernas como en altura, además de disponer de salidas de aire propias, dos puertos USB y hasta un práctico revistero colgante. El conductor y los ocupantes disfrutan además de la tecnología del sistema multimedia VW Play, que se incorporó al T-Cross en esta versión Highline 200 TSI.

Cuenta con el equipamiento de seguridad estándar: control de estabilidad y tracción, asistente de arranque en pendiente, control de velocidad de crucero normal, pero no dispone de ningún ADAS (asistentes a la conducción), como sí tiene su “hermano-rival” Nivus. Eso sí, equipa seis airbags, anclajes Isofix y una excelente combinación de cámara de retroceso con guías dinámicas y sensores delanteros y traseros con esquema del vehículo cenital para maniobras de estacionamiento.

El conjunto mecánico está compuesto por el mencionado motor tricilíndrico 1.0 L turbonaftero que entrega una potencia de 116 CV a 5500 rpm y un torque de 200 Nm (20,4 kgm) desde las 2000 rpm hasta las 3500, asociado a una caja de velocidades automática Tiptronic (con convertido de par) de seis velocidades muy eficaz en su funcionamiento y con tendencia a ir en cambios altos, lo que baja el consumo (en D6 a solo 2500 rpm se viaja a 130 km/h).

El conjunto se muestra siempre ágil y de rápida respuesta, tal como lo indican los 10,63 segundos que necesita para acelerar de 0 a 100 km/h, los 17,54 s para la milla (0-400 m) y los 7,92 s para recuperar de 80 a 120 km/h. También son muy buenos los registros de consumo en ruta a 100 km/h (5,8 L/100 km), 130 km/h (7,2 L/100 km) y urbano (9,7 L/100 km).

 

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