Escala la tensión entre Ucrania y Rusia y los temores de una nueva confrontación

La escalada entre Ucrania y Rusia no fue de un día para el otro, sino gradual.

Al mismo tiempo que Rusia reforzaba militarmente su frontera con Ucrania, el flamante presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hablaba por teléfono con su par ucraniano, Vladimir Zelenski, para garantizarle su “apoyo inquebrantarle” en su disputa con las milicias separatistas prorrusas que aún controlan parte de dos de sus provincias del este del país, fronterizas con Rusia.

Acto seguido, estas milicias prorrusas denunciaron que un niño “nacido en 2016” había muerto en un bombardeo de un dron de las Fuerzas Armadas ucranianas sobre el territorio que controlan, en el pueblo de Alexandrivske, a solo 15 kilómetros del frente donde aún siguen habiendo combates o ataques esporádicos.

El Gobierno de Ucrania negó todo: “Una manipulación brutal, cínica y odiosa”, aseguró el departamento de prensa del Ministerio de Defensa a la agencia de noticias AFP, sin dar más precisiones.

En cambio, desde Moscú, el Gobierno de Vladimir Putin, que sigue manteniendo que la movilización militar en la frontera con Ucrania aseguró que no busca “amenazar a nadie” y anunció que está investigando la presunta muerte de un niño, denunciada por los separatistas en el país vecino.

El Comité de Investigación de Rusia, órgano estatal que se ocupa de investigar crímenes considerados graves, denunció a las Fuerzas Armadas ucranianas de haber violado el cese al fuego y haber atacado infraestructura civil en Alexandrivske con armamento pesado y drones.

Compartir