El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos comunicó que, en coordinación con tropas aliadas, ejecutó una serie de operaciones militares de gran alcance contra diversos blancos pertenecientes al grupo extremista Estado Islámico en distintas zonas del territorio sirio.
De acuerdo con el comunicado oficial, estas acciones formaron parte de la denominada Operación Ataque Hawkeye, puesta en marcha y hecha pública el 19 de diciembre, como respuesta a un atentado letal ocurrido días antes en la ciudad siria de Palmira.
Según información obtenida por la agencia Noticias Argentinas, el ataque que motivó la ofensiva fue llevado a cabo por un militante del Estado Islámico que actuó en solitario, emboscando a personal estadounidense. Como consecuencia del hecho, murieron dos militares de Estados Unidos y un intérprete civil, también de nacionalidad estadounidense.
Las autoridades militares estadounidenses indicaron que estas ofensivas se enmarcan en su estrategia permanente para desmantelar las estructuras del terrorismo islamista, reducir la capacidad del grupo para perpetrar nuevos atentados y garantizar la seguridad tanto de sus efectivos como de las fuerzas asociadas que operan en la región.
