El mandatario estadounidense Donald Trump anunció a través de plataformas digitales su intención de impulsar un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares para el año 2027, una cifra muy superior a los 901.000 millones asignados para 2026, lo que despertó inquietud en distintos sectores por la posibilidad de una escalada bélica.
Según explicó el propio Trump en su red Truth Social, la decisión fue tomada luego de extensas conversaciones con legisladores, funcionarios del gabinete y otros actores del ámbito político. A su juicio, el contexto internacional actual – al que describió como complejo y riesgoso – exige un aumento considerable del gasto en defensa, superando ampliamente el billón de dólares inicialmente previsto.
El presidente sostuvo que este nivel de inversión permitiría conformar unas Fuerzas Armadas “ideales”, capaces de garantizar la seguridad del país frente a cualquier amenaza externa. Asimismo, afirmó que los elevados ingresos derivados de la política arancelaria facilitarían alcanzar el monto propuesto sin comprometer otros aspectos de la economía.
La iniciativa fue duramente cuestionada por el analista político y comunicador Tucker Carlson, quien en su programa calificó el plan como un presupuesto orientado al conflicto armado y no a la estabilidad internacional. En su opinión, un gasto de esa magnitud suele corresponder a países que anticipan enfrentamientos de gran escala, ya sea a nivel regional o global.
Carlson agregó que diversos indicios apuntan a la posibilidad de un conflicto mayor en el corto plazo, aunque expresó su deseo de que ese escenario no llegue a concretarse, aun reconociendo que la tendencia actual parece avanzar en esa dirección.
El anuncio presidencial se conoció poco después de una operación estadounidense en territorio venezolano que derivó en la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Cabe recordar que en diciembre pasado el Senado de Estados Unidos aprobó una legislación clave en materia de defensa, previamente avalada por la Cámara de Representantes, que estableció un presupuesto de 901.000 millones de dólares para el año fiscal 2026. Dicha norma fue promulgada rápidamente por Trump, y cualquier nueva ampliación del gasto requerirá nuevamente el aval del Congreso.
En los últimos años, Estados Unidos se ha mantenido como el país con mayor inversión militar a nivel mundial, tanto en cifras absolutas como en proporción al gasto global en defensa.
De acuerdo con datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), el gasto militar estadounidense alcanzó los 997.000 millones de dólares en 2024, superando ampliamente al de cualquier otra nación.
Ese mismo año, 39 empresas estadounidenses incluidas entre las 100 mayores fabricantes de armamento del mundo registraron ingresos conjuntos por 334.000 millones de dólares, según un informe reciente del SIPRI, el cual también destacó que la mayoría de estas compañías experimentó un aumento en sus ventas de armas.
