La agricultura de precisión le pone nuevos techos a la producción de maíz

La siembra de maíz temprano avanza a todo vapor en gran parte de la zona núcleo, al contar con suficiente temperatura del suelo y con aceptable humedad acumulada en los barbechos.

Con muy buenos precios a cosecha, en los campos de punta se está encarando el cultivo con agricultura de precisión. Por ejemplo, se dividen los lotes heterogéneos en loma de buen potencial, sector bajo y área intermedia, y se desarrollan esquemas productivos diferentes en lo referido a la densidad de siembra y a la nutrición del cultivo.

El esquema de producción tradicional incluía una única densidad de siembra en todo el lote y la aplicación de una dosis inicial de nitrógeno, para asegurar 150-190 kilos por hectárea del nutriente entre lo provisto por el suelo y el agregado por fertilización, con una expectativa de rinde de 100-110 quintales por hectárea según lluvias.

Los nuevos esquemas incluyen híbridos que requieren aplicaciones escalonadas de nitrógeno: por ejemplo, 60% a la siembra y 40% en V6, sobre todo en suelos no bien provistos de nutriente. Lo mismo se plantea para la fertilización con fósforo, que se fracciona entre una aplicación profunda de base y un complemento con el arrancador.

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