Más del 9% de las familias argentinas enfrenta dificultades para pagar sus deudas bancarias

Según datos recientes del Banco Central, la morosidad alcanzó el 5,5% a finales de 2025. La situación se agrava en instituciones financieras no bancarias, donde el índice supera el 22,8%.

El incremento de los problemas de pago se concentra principalmente en créditos personales y prendarios. Durante el último año, los préstamos a los hogares ganaron relevancia dentro de los balances de los bancos, pero esta expansión también incrementó notablemente la exposición al riesgo crediticio.

Las elevadas tasas de interés, la inflación persistente y la insuficiente recuperación salarial limitan la capacidad de pago de los trabajadores, generando mayor estrés financiero en los hogares.

A pesar del aumento de la mora, los préstamos al sector privado mostraron un fuerte crecimiento real, con un aumento del 36,9% considerando pesos y dólares. Los analistas del BCRA destacan que la morosidad en bancos tradicionales sigue por debajo de los niveles registrados en crisis pasadas, aunque fuera del sistema bancario formal la situación es mucho más crítica.

En el caso de cooperativas, mutuales y financieras de consumo, el nivel de incumplimiento es significativamente más alto, afectando principalmente a los sectores de menores ingresos que no forman parte del circuito bancario tradicional. Este aumento en la morosidad coincide con cambios estructurales en los balances de las entidades financieras, impulsados por las políticas económicas actuales.

Hoy, el financiamiento a empresas y hogares representa el 43,9% del total de activos de los bancos, superando al crédito al sector público (Leliqs, pases y bonos del Tesoro), que había sido la principal fuente de ingresos durante la administración anterior.

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