El ciclo de Coudet en River recién inicia, pero el entrenador ya dejó en claro su intención de imponer rápidamente su estilo. Con el debut previsto para el jueves frente a Huracán, el Chacho utilizó los primeros días para llevar al plantel a una especie de mini pretemporada en el River Camp, con el objetivo de aumentar la intensidad y comenzar a implementar sus ideas en la cancha. Esta decisión no fue casual, la suspensión de la fecha 9 del torneo le brindó un margen ideal para trabajar con mayor profundidad en la preparación física y táctica del equipo.
Desde su llegada, Coudet dejó en evidencia que busca equipos ágiles, con presión constante y rápida recuperación del balón. Por ello, las prácticas en Ezeiza se enfocaron en ejercicios físicos exigentes, bloques de presión y dinámicas con pelota que permitan mantener un ritmo alto durante los partidos. Su meta es clara: acelerar la adaptación del plantel a su estilo para que llegue en óptimas condiciones al estreno oficial, cuya sede aún está por confirmarse, aunque podría ser en Parque Patricios. El encuentro ante el Globo será la primera oportunidad para observar los primeros rasgos del sello que el Chacho pretende dejar en el equipo.
Internamente, el cuerpo técnico también aprovecha cada jornada para trabajar en aspectos tácticos y realizar ensayos de fútbol. Contar con varios días consecutivos de trabajo —algo poco frecuente en el calendario argentino— le permite a Coudet avanzar con la construcción de su nuevo River desde la base.
Una buena noticia durante el fin de semana fue la recuperación de Quintero, quien ya se entrenó a la par del grupo tras superar un desgarro en el bíceps femoral. Aunque aún necesita ritmo de juego, al tratarse de una lesión grado 1, el cuerpo técnico confía en que podrá concentrar para el partido frente a Huracán e incluso lo proyecta como titular por Subiabre.
