Se aprobó el trigo resistente a la sequía

La variedad de trigo resistente a sequía, el HB4, desarrollado por la empresa argentina Bioceres junto a la Universidad del Litoral y el Conicet, recibió este miércoles de parte del Gobierno la última de las tres autorizaciones regulatorias que prevé el sistema biotecnológico. Y abre una oportunidad de proyección mundial para la ciencia de nuestro país.

El trigo abarca la mayor superficie agrícola del planeta, por encima del arroz, el maíz y la soja, con lo cual el impacto puede tener impacto global. Además, es un cultivo que se riega poco, con lo cual “siempre hay sequía en algún lado”, como por ejemplo sucede ahora en Argentina.

El gen HB4 surgió de una cualidad genética del girasol, un cultivo con mejor adaptabilidad a la falta de humedad. La sequía es un tema crítico en esta temporada, pero como el trigo ya está sembrado en todo el país, la oportunidad podría empezar a aprovecharse en la campaña agrícola del año próximo.

Por tratarse de una semilla genéticamente modificada, y en la seguridad de que los controles son estrictamente cuidados, se han tomado también recaudos comerciales. Por eso, la comercialización va a quedar de todos modos a consideración del aval de Brasil, el principal comprador del cereal producido en nuestro país.

Compartir