Todo acerca de la Miopía

La Miopía es una anomalía o tipo de refracción del ojo que produce una visión borrosa o poco clara de los objetos lejanos. Se produce debido a una curvatura excesiva del cristalino que hace que las imágenes de los objetos se formen un poco antes de llegar a la retina.

Es un proceso que genera una incapacidad para ver con claridad los objetos y distinguirlos con facilidad, o bien, para advertir con perspicacia cualquier movimiento lejano.

En general, la miopía es hereditaria, aunque también puede aparecer entre los 6 y los 20 años y aumenta su progresión. Asimismo, se manifiesta tardíamente, entre los 20 y los 40 años, una vez que se ha completado el crecimiento y se han desarrollado todas las estructuras oculares.

Existen dos manifestaciones de esta patología de la visión: Miopía simple y Miopía magma. La primera es la más frecuente. En general, se estabiliza alrededor de los 18 o 20 años y no se puede prevenir. No obstante, es saludable que sea detectada a tiempo a través de un examen oftalmológico completo y corregida mediante el uso de gafas, lentes de contacto o mediante diferentes tipos de técnicas quirúrgicas.

Mientras que la segunda, se suele producir por una elongación excesiva del globo ocular. En algunos casos, este tipo de miopía avanzada puede derivar en cambios degenerativos asociados a la elongación excesiva del ojo, especialmente a nivel de la retina. Lo cual, compromete la visión de la persona que la padece. Las personas que padecen alta miopía deben realizarse revisiones periódicas para conocer el estado de su fondo de ojo.

Entre los síntomas más comunes de la miopía aparecen la dificultad para ver los objetos lejanos, achicar los ojos para divisarlos, acercarse a los objetos para verlos, fatiga visual y dolores de cabeza o migrañas.

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