El presidente de Estados Unidos, Trump, afirmó que los rebeldes hutíes de Yemen se comunicaron con Washington para manifestar su intención de evitar un enfrentamiento directo con Estados Unidos y solicitar que el Gobierno norteamericano no intervenga en el conflicto que atraviesa el país.
Durante una visita a Irlanda, Trump habló con periodistas y se refirió a los contactos mantenidos con el grupo yemení. “Hemos tenido discusiones. Los hutíes nos llamaron y no quieren luchar contra nosotros. No quieren que vayamos tras ellos”, sostuvo el mandatario.
En paralelo, el presidente estadounidense señaló que mantuvo una conversación con Mohamed bin Salmán, príncipe heredero y gobernante de facto de Arabia Saudita, a quien definió como un “amigo”. Trump se mostró optimista sobre la evolución de la situación y aseguró que “todo va a salir maravillosamente”, a pesar del aumento de la tensión y de los enfrentamientos en Medio Oriente.
De acuerdo con información difundida, Bin Salmán se comunicó en dos oportunidades con Trump durante el jueves para solicitar una intervención militar de Washington contra los hutíes. Sin embargo, la propuesta saudita no habría sido aceptada por las autoridades estadounidenses.
La escalada militar también genera preocupación en Arabia Saudita, uno de los principales actores del mercado energético mundial. El país quedó expuesto a una situación compleja debido a la presión ejercida desde distintos puntos de la región.
A esto se suma la situación del estrecho de Ormuz, ubicado en el extremo opuesto de la península arábiga, donde Irán mantiene fuertes restricciones al tránsito desde el comienzo de la guerra en Medio Oriente.
En este contexto, garantizar una vía segura para trasladar sus cargamentos de petróleo a través del Mar Rojo se convirtió en una cuestión estratégica para Arabia Saudita.
La preocupación aumentó luego de que instalaciones vinculadas a su industria petrolera fueran atacadas durante esta semana mediante drones y misiles lanzados por los hutíes. El movimiento yemení, aliado de Irán, también mantiene bajo su control una ruta marítima de gran importancia para el comercio internacional, utilizada para conectar Europa con Asia.
