Renault Kwid E-Tech: Eficiencia en Movilidad Urbana

Construido sobre la arquitectura CMFA-EV, el Renault Kwid 100% eléctrico llega con cambios notables frente a la última versión a combustión.

Entre las diferencias más evidentes se destacan sus ópticas más estilizadas con tecnología LED, una parrilla frontal cerrada (que oculta el puerto de carga), calcos distintivos en los laterales, paragolpes de mayor tamaño —lo que le suma 5 cm de largo—, barras decorativas en el techo y un pequeño alerón en la parte trasera. Las dimensiones también crecieron: el ancho aumentó hasta 1,759 metros (+17,3 cm), mientras que la altura trepó a 1,481 m (+7 mm).

Sigue manteniendo ese estilo desenfadado y moderno que lo caracteriza, con proporciones equilibradas y detalles de inspiración SUV. De hecho, conserva los pasarruedas con molduras en plástico negro y una distancia al suelo de 18 cm, con ángulos de ataque y salida de 25° y 42°, lo que lo vuelve especialmente apto para calles en mal estado o veredas altas.

El habitáculo no presenta grandes novedades en su disposición general, aunque ahora incorpora un panel de instrumentos completamente digital y reemplaza la clásica palanca de cambios por un selector giratorio con tres posiciones (N, D y R). El freno de estacionamiento sigue siendo manual. Adelante, el espacio es suficiente, aunque encontrar la posición de manejo ideal puede requerir paciencia, ya que el volante no se regula ni en altura ni en profundidad y la butaca tampoco. Detrás, el espacio para las piernas de los pasajeros adultos es limitado, aunque la altura al techo es generosa. Los asientos son confortables y están diseñados en una sola pieza, sin apoyacabezas independientes.

En cuanto al equipamiento, ofrece cámara de retroceso, sensores traseros de estacionamiento, levantavidrios eléctricos (los delanteros están en la consola central), puerto USB, toma de 12V, computadora de a bordo y el sistema multimedia Evolution, que se maneja desde una pantalla táctil de 7 pulgadas y tiene conectividad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay.

El corazón de este Kwid eléctrico es un motor sincrónico de imanes permanentes, con reductor integrado, que entrega 65 CV (48 kW) y un torque de 11,5 kgm. La batería es de 26,8 kWh, con tracción delantera y transmisión de una sola velocidad. También incorpora un modo Eco que acentúa las frenadas regenerativas y limita la velocidad máxima a 100 km/h para optimizar la carga.

Con un peso de solo 977 kilos, la respuesta en ciudad es ágil y silenciosa. La dirección suave y las suspensiones bien calibradas hacen que se mueva con soltura en el tránsito urbano, donde claramente se siente en su ambiente. Sin embargo, en ruta o autopistas, al superar los 90 km/h la carrocería se vuelve más inestable y el andar blando puede transmitir cierta inseguridad.

Según datos oficiales, su autonomía urbana puede alcanzar los 298 km (ciclo WLTP). En nuestras pruebas, con velocidad promedio de 85 km/h en una mezcla de ciudad y autopista, recorrimos 31 km usando apenas un 10% de batería. Al repetir el trayecto pero a 110 km/h, el consumo subió al 14%. Circulando exclusivamente por ciudad, consumimos un 22% para cubrir 41 km.

Respecto a los tiempos de carga, se indica que con un cargador de corriente continua de 50 kW —aunque el auto solo admite hasta 31 kW— es posible cargar del 15 al 80% en unos 40 minutos. En corriente alterna de 22 kW, ese proceso demora 1 hora y 30 minutos, mientras que en una toma doméstica de 7,4 kW la recarga toma 2 horas y 54 minutos. En nuestras pruebas, utilizamos dos estaciones Chargebox y logramos recuperar un 23% de batería en 2 horas, lo que nos permitió rodar aproximadamente 55 kilómetros. No pudimos acceder a puntos de carga rápida debido a que, desde hace un mes, requieren membresía para operar.

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