El mandatario ruso, Putin, manifestó su disposición a mantener un encuentro con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, siempre que la instancia tenga como finalidad alcanzar resultados concretos. Así lo expresó el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien subrayó la necesidad de que cualquier diálogo cuente con metas definidas y aporte avances reales.
Desde Moscú consideran que actualmente no existe una intención firme por parte del gobierno ucraniano para avanzar hacia una solución del conflicto. En paralelo, Zelenski advirtió que la situación internacional, particularmente la tensión vinculada a Irán, ha desplazado la atención sobre la guerra en su país, lo que calificó como un escenario riesgoso si se postergan los intentos de negociación.
Por otro lado, el líder ucraniano explicó que, aunque continúan los contactos técnicos con Estados Unidos, no prevé un encuentro próximo con representantes estadounidenses mientras no se resuelva el frente relacionado con Irán.
Además, señaló como una dificultad adicional el hecho de que los mismos funcionarios norteamericanos —entre ellos el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump— estén involucrados simultáneamente en múltiples escenarios de conflicto.
Zelenski remarcó que comprende que Washington tiene su foco puesto en Medio Oriente, pero insistió en que la situación en Ucrania no puede quedar relegada. “No es algo que pueda tratarse más adelante; se trata de una crisis de gran magnitud que requiere atención inmediata y paralela”, expresó.
Por último, el presidente ucraniano advirtió que la guerra ha generado dificultades en el abastecimiento de armamento clave, especialmente en sistemas de defensa antimisiles, cuya disponibilidad se ha visto afectada por limitaciones en la producción estadounidense.
