Estados Unidos todavía mantiene deudas por sus aportes como miembro de la Organización Mundial de la Salud, una situación que, según su director general, continúa siendo un requisito indispensable para concretar la salida anunciada por Washington.
El titular del organismo, manifestó su deseo de que el país norteamericano regularice esos pagos antes de finalizar el proceso. Según explicó durante una conferencia organizada por la Asociación de Corresponsales Acreditados ante la ONU, existen dos condiciones fijadas para la retirada: cumplir con un aviso previo de un año y cancelar la totalidad de las contribuciones adeudadas.
Cabe recordar que, en enero de 2025, durante el inicio de su nuevo mandato, el presidente Donald Trump formalizó la notificación de salida con doce meses de anticipación.
Durante años, Estados Unidos fue el principal sostén financiero de la entidad sanitaria internacional, de acuerdo con un informe.
No obstante, el titular del organismo aseguró que hasta el momento no existen indicios de que Washington esté dispuesto a saldar su deuda. Además, remarcó que el trasfondo del asunto no es únicamente económico: advirtió que abandonar el organismo podría afectar la seguridad sanitaria global, incluyendo al propio país.
En ese sentido, sostuvo que la prioridad de la OMS no pasa por los recursos financieros, sino por intentar que Estados Unidos reconsidere su decisión y entienda las implicancias de alejarse del sistema de cooperación internacional en salud.
