La primera mitad se desarrolló con mucha cautela por parte de ambos equipos. Tanto Noruega como Costa de Marfil priorizaron el análisis del planteamiento rival antes que asumir demasiados riesgos, en un trámite equilibrado que recién encontró una diferencia cerca del descanso.
El conjunto europeo tomó la iniciativa desde el comienzo, monopolizando la posesión y buscando generar espacios en ataque. En cambio, el seleccionado africano optó por esperar en su propio campo, apostando a recuperar el balón y salir rápidamente de contragolpe gracias a la velocidad de sus delanteros.
Si bien los dos equipos lograron acercarse al arco rival, ninguno consiguió ser preciso en los metros finales y las oportunidades se fueron diluyendo por falta de eficacia.
La apertura del marcador llegó a los 39 minutos. Antonio Nusa recibió un pase de Martin Ødegaard sobre el sector izquierdo del área, se perfiló hacia el centro y sacó un remate colocado que se incrustó en el ángulo, dejando sin opciones al arquero marfileño y estableciendo el 1-0.
Poco después, Noruega estuvo muy cerca de ampliar la ventaja. Kristoffer Ajer ganó de cabeza dentro del área tras un centro, pero, con el arco prácticamente a disposición, envió la pelota por encima del travesaño. Así, el equipo escandinavo se marchó al descanso con una mínima ventaja.
En el complemento, Costa de Marfil regresó con una actitud mucho más ofensiva y comenzó a presionar alto, obligando a Noruega a retroceder y defender cerca de su área.
Con el correr de los minutos, el dominio del conjunto africano fue creciendo. Mientras acumulaba llegadas y generaba peligro, los dirigidos por Ståle Solbakken perdían presencia en ataque y encontraban cada vez más dificultades para progresar con el balón, ya que sus intentos eran neutralizados por la defensa rival.
La insistencia tuvo recompensa a los 74 minutos. El empate nació de una brillante acción individual de Amad Diallo, quien recibió sobre la banda derecha, dejó atrás a varios defensores con una gran maniobra y definió con un potente remate de zurda que superó la estirada de Ørjan Nyland para establecer el 1-1.
Después de recibir el gol, Noruega reaccionó y volvió a asumir el protagonismo que había mostrado durante el primer tiempo, adelantando sus líneas en busca del triunfo.
Gran parte de sus avances llegaron por el sector derecho, donde Patrick Berg se convirtió en una pieza clave gracias a su entendimiento con Ødegaard y sus constantes proyecciones.
La jugada decisiva llegó a los 86 minutos. Berg alcanzó la línea de fondo y envió un centro al corazón del área. Allí apareció Erling Haaland, quien, tras una serie de rebotes y con una cuota de fortuna, logró empujar el balón para convertir el 2-1 definitivo.
En los instantes finales, Costa de Marfil lanzó sus últimos ataques en busca del empate. Sin embargo, Nyland se transformó en el héroe de la noche al realizar una extraordinaria atajada con una mano tras un peligroso tiro libre ejecutado por Diallo, asegurando así la victoria para el conjunto noruego.
De esta manera Noruega le ganó 2 a 1 a Costa de Marfil.
