Aunque el rendimiento colectivo no alcanzó el nivel exhibido en el debut, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni demostró solidez y capacidad para resolver un encuentro que se presentó más exigente de lo esperado.
La apertura del marcador estuvo a cargo de Lionel Messi, protagonista de una tarde con altibajos. El capitán había tenido una oportunidad inmejorable en los primeros minutos, pero no logró convertir desde los doce pasos luego de una falta cometida sobre Lautaro Martínez dentro del área.
Lejos de perder influencia en el juego, el rosarino continuó siendo la principal referencia ofensiva de su equipo. Después de generar varias situaciones de peligro, encontró la recompensa cerca del final de la primera mitad con una definición que reflejó toda su calidad y permitió que Argentina se marchara al descanso con ventaja.
Durante gran parte del encuentro, Austria mostró disciplina táctica y logró competir de igual a igual en algunos pasajes, aunque nunca consiguió generar demasiado riesgo sobre el arco defendido por Emiliano Martínez.
En la segunda parte, la selección argentina manejó los tiempos del partido y priorizó la posesión para sostener el resultado. La preocupación llegó con la salida de Cristian Romero, quien debió abandonar el terreno de juego debido a una molestia física. En su lugar ingresó Nicolás Otamendi. Además, también tuvieron participación Julián Álvarez, Nicolás González, Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico, que disputó sus primeros minutos en la competencia tras superar una lesión muscular.
Ya en tiempo agregado, Messi volvió a aparecer para sentenciar el encuentro y establecer el resultado definitivo, alcanzando además su quinto tanto en la Copa del Mundo.
De esta manera Argentina le ganó 2 a 0 a Austria.
