Inglaterra protagonizó una primera mitad de alto nivel y dejó prácticamente sentenciado el encuentro antes del descanso. El conjunto dirigido por Thomas Tuchel impuso condiciones desde el pitazo inicial y encontró la ventaja apenas a los tres minutos gracias a un potente remate de Declan Rice desde fuera del área, imposible para el arquero francés.
Con el marcador a favor, los ingleses manejaron la posesión y controlaron el ritmo del juego, mientras Francia mostraba dificultades para reaccionar. La diferencia aumentó a los 18 minutos, cuando Ezri Konsa aprovechó un envío aéreo para convertir de cabeza y establecer el 2-0.
El equipo de Didier Deschamps nunca logró acomodarse durante la primera etapa y acumuló errores en todas sus líneas. Inglaterra sacó provecho de ese desconcierto y Bukayo Saka amplió la ventaja con dos goles, uno a los 37 minutos y otro en tiempo añadido, para sellar un contundente 4-0 antes del entretiempo.
Tras el descanso, Deschamps movió el banco con cuatro modificaciones. Dayot Upamecano, Lucas Digne, Bradley Barcola y Ousmane Dembélé ingresaron en lugar de Ibrahima Konaté, Theo Hernández, Désiré Doué y Rayan Cherki. Aunque el sistema táctico se mantuvo, la actitud del conjunto francés cambió por completo.
La reacción fue inmediata. En los primeros minutos del complemento, Kylian Mbappé y Barcola marcaron dos goles que redujeron la diferencia a 4-2 y devolvieron la esperanza a los franceses.
El impulso continuó y, a los 66 minutos, Mbappé volvió a aparecer para firmar su segundo tanto personal, dejando el marcador 4-3 justo antes de la pausa para la hidratación. Francia dominaba el desarrollo y empujaba a Inglaterra cada vez más cerca de su propia área.
Al igual que en su compromiso anterior frente a Argentina, el seleccionado inglés retrocedió sus líneas y cedió la iniciativa. El partido se volvió de ida y vuelta, con espacios en el mediocampo y constantes llegadas sobre ambos arcos.
Las oportunidades se sucedieron para los dos equipos, que desperdiciaron varias ocasiones claras en un encuentro cargado de emociones y situaciones de peligro.
Buscando recuperar el control, Tuchel decidió introducir a Jude Bellingham, Elliot Anderson y Reece James. La decisión dio resultado en el tramo final, ya que a los 87 minutos Djed Spence recibió una infracción dentro del área por parte de Malo Gusto. Saka ejecutó el penal con precisión y volvió a ampliar la ventaja inglesa al establecer el 5-3, pese a que Mike Maignan adivinó el lado del disparo.
Cuando parecía que el resultado estaba definido, el tiempo añadido ofreció nuevas emociones. El árbitro Jesús Valenzuela otorgó ocho minutos de descuento y Francia volvió a descontar a través de Dembélé a los 96. Sin embargo, poco después Jude Bellingham respondió con un gran remate que sentenció el 6-4.
De esta manera Inglaterra goleó 6 a 4 a Francia.
