La función de Instagram es para compartir momentos cotidianos de una manera más espontánea y alejada de la edición tradicional. La función, disponible dentro de la aplicación principal y también mediante una versión independiente en determinados países, busca capturar situaciones del día a día sin la presión de crear contenido perfecto o cuidadosamente preparado.
Para utilizar esta función, es necesario ingresar a la bandeja de mensajes directos (DM) de Instagram. En la esquina inferior derecha de la pantalla aparece un nuevo acceso mediante una pila de imágenes en miniatura que permite abrir la cámara de la herramienta.
Una de las principales diferencias frente a las historias convencionales está en el orden de creación. Antes de capturar la imagen, el usuario debe escribir el texto que acompañará la publicación. Una vez tomada la fotografía, esta se envía directamente al grupo seleccionado, ya sea la lista de “Mejores amigos” o los seguidores a los que también sigue.
Las imágenes compartidas permanecen disponibles durante 24 horas para los destinatarios. Si no son abiertas dentro de ese período, dejan de estar visibles. Este formato busca generar una comunicación más inmediata y privada, alejándose del contenido altamente producido que suele predominar en otras áreas de la plataforma.
Aunque las fotos tienen una duración limitada para quienes las reciben, el creador cuenta con un archivo privado donde se almacenan sus propias publicaciones. Este espacio conserva las imágenes durante un máximo de un año y permite acceder nuevamente a esos momentos compartidos.
Además, la función ofrece una herramienta denominada “Crear resumen”, que permite reunir varias fotografías guardadas y transformarlas en una historia convencional. De esta manera, momentos originalmente espontáneos pueden convertirse en una recopilación visual para compartir con una audiencia más amplia.
Debido a que el sistema está pensado para compartir imágenes sin filtros ni modificaciones, Meta aplica diferentes medidas de privacidad para proteger el contenido. Entre ellas se encuentra la restricción de realizar capturas de pantalla o grabaciones de pantalla de las imágenes recibidas.
La herramienta también incluye una opción de “Deshacer” inmediatamente después del envío, permitiendo eliminar la fotografía antes de que otros usuarios puedan verla.
En el caso de las cuentas de adolescentes, la función se integra con las herramientas de supervisión parental. También cuenta con un “Modo Descanso” que limita el uso durante el horario nocturno, entre las 22:00 y las 07:00, además de enviar notificaciones a los padres cuando se descarga la aplicación independiente por primera vez.
Con esta propuesta, Instagram busca impulsar una forma de interacción más cercana y espontánea, donde los usuarios puedan compartir momentos reales sin la necesidad de ajustarse a los estándares de perfección visual que suelen dominar las redes sociales.
