El presidente de Estados Unidos, Trump, lanzó una dura advertencia contra Irán y afirmó que el régimen iraní podría enfrentar consecuencias extremas si no alcanza un acuerdo con Washington.
Sus declaraciones se dieron en el marco de las gestiones impulsadas por la Casa Blanca para intentar descomprimir la tensión en Medio Oriente. En ese contexto, Trump sostuvo que su objetivo es avanzar hacia una salida diplomática con Teherán, aunque remarcó que su país está listo para actuar si las negociaciones fracasan.
A través de redes sociales, el mandatario republicano endureció su postura al advertir: “Para Irán, el tiempo corre, y más les vale moverse rápido o no quedará nada de ellos”, en referencia a una posible escalada si no se aceptan las condiciones planteadas por Estados Unidos. Y añadió: “¡El tiempo es fundamental!”.
En paralelo, el gobierno estadounidense mantiene canales de diálogo indirectos con autoridades iraníes en busca de reactivar un entendimiento nuclear, en medio de una creciente preocupación internacional por la evolución del conflicto en la región.
Las palabras del presidente generaron fuerte repercusión global y volvieron a incrementar la tensión entre ambos países, en un escenario marcado por advertencias cruzadas y negociaciones sin avances concretos.
Tras su viaje a China, el mandatario volvió a referirse al conflicto en Medio Oriente y describió las dificultades del proceso de negociación. “Cada vez que se dialoga, ellos aceptan todo y luego se retiran. Cada vez que se cierra un trato, al día siguiente actúan como si no hubiéramos tenido esa conversación”, señaló.
