El seleccionado inglés tomó el control de las acciones desde los primeros instantes del partido. En los minutos iniciales, Declan Rice estuvo cerca de abrir el marcador mediante un tiro libre que se elevó apenas por encima del arco custodiado por Benjamin Asare.
Tras ese comienzo prometedor, el encuentro perdió fluidez y se volvió entrecortado debido a varias interrupciones. Entre ellas destacaron dos fuertes choques de cabezas: uno protagonizado por Harry Kane y Jonas Adjei Adjetey, y otro que involucró a Jordan Ayew y Reece James. Además, una pausa para la hidratación contribuyó a frenar aún más el ritmo de juego.
Ghana encontró dificultades para inquietar a Jordan Pickford durante la primera mitad. Del otro lado, la oportunidad más destacada para Inglaterra llegó cerca del cierre de ese período, cuando Noni Madueke envió un centro preciso que encontró a Rice, aunque el mediocampista no logró dirigir su cabezazo entre los tres palos.
En la segunda parte, el compromiso mostró algo más de intensidad. Marvin Senaya dispuso de una ocasión para los ghaneses, pero Djed Spence intervino a tiempo para bloquear el remate. Instantes después, Jonas Adjei Adjetey evitó una clara situación de gol al anticiparse de cabeza cuando Madueke se aprestaba a definir.
Sin embargo, con el paso de los minutos, el desarrollo volvió a volverse previsible y con pocas emociones. Kane probó suerte con un disparo que fue contenido sin mayores complicaciones por Asare, mientras que Antoine Semenyo tampoco consiguió aprovechar una aproximación favorable para su equipo.
En los últimos compases del encuentro, Inglaterra estuvo muy cerca de quedarse con la victoria. Bukayo Saka generó una ocasión de peligro con un potente remate, Nico O’Reilly estrelló un cabezazo en el travesaño y, poco después, Kane desperdició otra posibilidad con un disparo que terminó fuera de dirección.
De esta manera Inglaterra empató 0 a 0 con Ghana.
