Insua es el nuevo DT de San Lorenzo

Rubén Insua vuelve a ponerse al frente de San Lorenzo en un escenario muy diferente al que dejó. El entrenador tendrá nuevamente la responsabilidad de levantar a un equipo que atraviesa un momento complicado y que actualmente aparece en una posición comprometida dentro de la tabla acumulada. Su regreso se produce después de más de dos años y con un plantel en el que todavía hay futbolistas que compartieron su anterior etapa.

Entre los jugadores que ya conocen su metodología aparecen Facundo Altamirano y Mateo Clemente. Ambos arqueros trabajaron bajo sus órdenes, aunque sus experiencias fueron distintas. Clemente no llegó a debutar durante aquel período, mientras que Altamirano tuvo oportunidades tanto como alternativa de Augusto Batalla como posteriormente desde el inicio. Sin embargo, sus actuaciones no terminaron de convencer y perdió protagonismo con el paso del tiempo.

Hay otros tres nombres cuya situación merece especial atención: Nahuel Barrios, Ezequiel Cerutti y Gastón Hernández. Los tres fueron adquiriendo importancia durante el segundo ciclo de Insua y actualmente atraviesan procesos de recuperación luego de sufrir lesiones ligamentarias. Su evolución física será determinante, ya que el técnico deberá evaluar cuándo podrá disponer de ellos y en qué condiciones.

También forman parte del plantel Alexis Cuello y Diego Herazo, aunque sus historias con Insua fueron diferentes. Cuello tuvo una participación limitada en la etapa final del entrenador, mientras que Herazo contó con mayor continuidad y llegó a convertir un tanto. Ahora ambos deberán demostrar nuevamente si pueden adaptarse a las necesidades del nuevo cuerpo técnico.

Uno de los grandes interrogantes pasa por el sistema táctico. Durante su anterior paso por el club, Insua recurrió con frecuencia a una defensa compuesta por tres centrales. El plantel actual ofrece alternativas para intentar recuperar esa estructura, ya que dispone de varios zagueros, entre ellos Emiliano Amor y Danilo Arboleda, además de otras opciones para cubrir las posiciones defensivas. Los laterales con vocación ofensiva también podrían ser importantes dentro de ese dibujo, mientras que Nicolás Tripichio aparece como una alternativa para ocupar el sector derecho.

La zona central del campo también tendrá que encontrar su equilibrio. Manuel Insaurralde podría asumir tareas más defensivas, mientras que Martín Río aparece como uno de los futbolistas que el entrenador buscará potenciar. En el ataque, Rodrigo Auzmendi reúne características compatibles con la idea de Insua, especialmente por su presencia en el juego aéreo. Alexis Cuello, en tanto, puede aportar velocidad y desequilibrio partiendo desde los costados.

Queda por determinar qué lugar tendrán jugadores de perfil más creativo, como Facundo Gulli y Facundo Farías. Sus características podrían llevar al entrenador a introducir variantes respecto del esquema que utilizó en su ciclo anterior.

Pero si hay una posición que genera preocupación, es la del arquero. En su etapa previa, Insua encontró en Augusto Batalla una pieza fundamental para sostener su propuesta desde el arco. Ahora, después de la salida de Orlando Gill, deberá encontrar una nueva solución para un puesto que todavía presenta dudas.

El desafío para el Gallego será, entonces, reconstruir rápidamente un equipo competitivo con las herramientas que tiene a disposición. El conocimiento previo de algunos futbolistas puede facilitar el proceso, pero las numerosas bajas, las lesiones y la falta de certezas en determinadas posiciones obligarán al entrenador a tomar decisiones importantes desde sus primeros entrenamientos.

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