La UEFA lleva su enfrentamiento con Infantino a la Justicia y las urnas

La UEFA decidió dar por cerrado el conflicto generado por el proyecto FIFA Forward Enterprise después de recibir garantías de que la iniciativa impulsada por Gianni Infantino para incorporar capital privado al negocio comercial de los Mundiales quedó definitivamente descartada.

La decisión, sin embargo, no representa una reconciliación entre el fútbol europeo y el presidente de la FIFA. La UEFA considera que la confianza en Infantino quedó seriamente deteriorada y ya trabaja con un objetivo político concreto: impedir su reelección y respaldar la construcción de una candidatura capaz de enfrentarlo en las elecciones de 2027.

El conflicto entra así en una nueva etapa. Aleksander Čeferin confirmó que no tiene previsto presentarse personalmente a la presidencia de la FIFA, aunque dejó claro que Infantino tendrá oposición. Dentro del fútbol europeo ya se analizan distintas alternativas para impulsar un candidato antes del cierre del período de postulaciones.

Infantino, por su parte, confirmó su intención de continuar en el cargo y buscar un nuevo mandato para el período 2027-2031. La elección se celebrará el 18 de marzo de 2027, durante el 77.º Congreso de la FIFA en Rabat, Marruecos.

Lo que comenzó como una fuerte discusión alrededor del proyecto FIFA Forward Enterprise se convirtió en una disputa política que puede definir el futuro de la conducción del fútbol mundial.

La UEFA considera que la controversia terminó de profundizar las diferencias existentes con Infantino. El organismo europeo pretende impulsar modificaciones en el sistema de gobierno de la FIFA, establecer mayores controles sobre las atribuciones de su presidente y garantizar que exista una alternativa competitiva en las próximas elecciones.

Varias federaciones europeas ya retiraron públicamente su respaldo al dirigente suizo. Sin embargo, Infantino mantiene apoyos importantes y uno de los más relevantes está en Sudamérica.

La Conmebol continúa respaldando al presidente de la FIFA. En abril, su Consejo aprobó por unanimidad apoyar su candidatura, con la participación de los presidentes de las diez asociaciones sudamericanas.

La posición de Sudamérica podría adquirir una importancia decisiva si la UEFA consigue presentar un candidato con posibilidades reales de triunfo. Una derrota de Infantino obligaría a la Conmebol a relacionarse con una nueva administración después de haber comprometido institucionalmente su apoyo al actual presidente.

Además, un cambio en la conducción de la FIFA podría alterar el actual equilibrio político dentro de la organización y obligar a las asociaciones sudamericanas a reconstruir sus vínculos con una dirigencia que llegaría al poder respaldada precisamente por los sectores enfrentados al actual mandatario.

La UEFA también mantiene abierta la vía judicial. El organismo prepara una posible denuncia penal en Suiza contra Infantino por presunta administración desleal vinculada al proyecto FIFA Forward Enterprise. A la vez, inició acciones ante tribunales estadounidenses para intentar obtener documentación relacionada con la operación.

La iniciativa cuestionada contemplaba la venta de aproximadamente el 20% de la nueva estructura comercial de la FIFA por unos 4.200 millones de dólares. Desde Europa consideran que esa cifra estaba muy por debajo del valor potencial del negocio y cuestionan, además, que el proceso no incluyera una licitación abierta ni una valoración independiente.

La FIFA terminó retirando el proyecto tras la fuerte oposición de distintas confederaciones y reconoció errores en su gestión. Aunque esa decisión permitió desactivar la crisis inmediata, el enfrentamiento político entre la UEFA e Infantino continúa.

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