El Gobierno ruso negó este martes cualquier participación en presuntas operaciones de ciberataques o intentos de interferir en las elecciones presidenciales de Francia, que tendrán lugar en 2027. La postura fue expresada por María Zakharova, portavoz de la Cancillería rusa, quien calificó de injustificadas las acusaciones formuladas desde París.
Según Zakharova, los señalamientos responderían también a intereses políticos internos. La funcionaria sostuvo que algunos aspirantes a la presidencia francesa incorporan en sus discursos referencias a la supuesta amenaza proveniente de Moscú como parte de sus estrategias electorales.
Las acusaciones fueron difundidas a partir de informes de Viginum, organismo estatal francés dedicado a detectar y enfrentar posibles campañas de interferencia extranjera durante los procesos electorales. La entidad aseguró haber detectado durante el verano distintas acciones vinculadas con la difusión de contenidos engañosos y las relacionó con estructuras consideradas afines a Rusia.
El conflicto diplomático ya había tenido un episodio previo el 17 de julio. Ese día, Alexander Zezyulin, encargado de negocios de la embajada rusa en Francia, fue citado por la Cancillería francesa. Durante el encuentro, el representante ruso negó nuevamente cualquier responsabilidad y sostuvo que las acusaciones carecían de fundamentos concretos.
