Mientras la Selección Argentina concentra su atención en los próximos partidos amistosos, el DT. ya analiza alternativas para las próximas convocatorias y podría incorporar algunas caras nuevas en la fecha FIFA de noviembre.
Uno de los nombres que aparece entre esas posibles novedades es Lautaro Blanco, actual defensor de Boca. La última ventana internacional del año se desarrollará entre el 9 y el 17 de noviembre y, con los adversarios todavía por determinar, todo indica que el lateral podría recibir una nueva oportunidad con la camiseta argentina.
Para Blanco no sería su primera convocatoria. El defensor ya había sido llamado en 2023, cuando todavía militaba en Elche, para los amistosos contra Panamá y Curazao. En aquella ocasión integró el plantel, aunque no llegó a disputar ningún minuto.
Su llegada a Boca le permitió ganar continuidad y asumir un papel importante dentro del equipo. Con el paso del tiempo, además, se consolidó como una alternativa capaz de aportar en ambos sectores del campo. Desde que arribó al Xeneize, acumula 121 encuentros, con dos goles y 19 asistencias.
Uno de sus principales recursos se encuentra en la proyección por la banda y en su capacidad para generar peligro mediante los centros al área. A esto se suma una importante continuidad física, ya que no ha atravesado lesiones de consideración que le hayan impedido tener una presencia sostenida en el equipo.
Ese rendimiento volvió a colocarlo entre los futbolistas observados por Scaloni. De concretarse una nueva convocatoria, Blanco tendría la posibilidad de regresar al seleccionado tres años después de su primera citación y en una etapa diferente de su carrera.
Otro futbolista de Boca que también era seguido de cerca por el cuerpo técnico es Tomás Aranda. El mediocampista, de apenas 19 años, había comenzado a posicionarse como una alternativa para futuras convocatorias. Sin embargo, una fractura sufrida durante un entrenamiento a finales de agosto modificó sus planes y lo mantendrá alejado de las canchas hasta el próximo año.
La convocatoria de noviembre tendrá, además, una importancia especial para el futuro de la Selección. Será la primera nómina después de las despedidas de Messi y Nicolás Otamendi, dos referentes que anunciaron su salida del combinado nacional.
Al mismo tiempo, la lista podría ofrecer algunas señales sobre la continuidad de Scaloni después de 2026. La incorporación de nuevos futbolistas y la búsqueda de variantes en sectores que históricamente presentaron menos alternativas, como los laterales defensivos, aparecen como indicios de un proceso que podría continuar con el entrenador nacido en Pujato al frente del equipo.
