El consumo minorista mostró comportamientos diferentes durante julio. Mientras los centros de compras registraron un nuevo incremento en sus ventas, los supermercados y los autoservicios mayoristas continuaron con resultados negativos, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos – INDEC -.
En el caso de los supermercados, las ventas disminuyeron 2,1% frente al mismo mes del año pasado. De esta manera, el sector acumuló una baja de 2,7% durante los primeros siete meses del año y extendió a siete meses consecutivos la caída interanual.
El último registro positivo se había producido en diciembre, cuando las ventas habían avanzado 0,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Además, en la comparación mensual, julio presentó una baja de 0,7% respecto de junio, mientras que el índice de tendencia-ciclo descendió 0,2%.
A precios corrientes, la facturación de los supermercados llegó a $2.591 millones, lo que significó una suba nominal de 25,8% interanual. El promedio vendido por metro cuadrado se ubicó en $777.602.
Entre los distintos sectores de productos, Carnes encabezó los incrementos nominales, con una variación del 39,5%. Luego se ubicaron Verdulería y frutería, con 30,6%; Bebidas, con 27,7%; y Lácteos, con 25,6%.
En cuanto a las formas de pago, las tarjetas de crédito concentraron la mayor proporción de las operaciones. Alcanzaron $1.086 millones y representaron el 41,9% del total. Las tarjetas de débito reunieron $672 millones (25,9%), el efectivo sumó $429 millones (16,6%) y otros medios de pago alcanzaron $403 millones (15,6%).
El valor promedio de cada compra también aumentó. El ticket promedio llegó a $34.981, después de registrar una variación interanual del 16,5%.
El escenario fue similar en los autoservicios mayoristas. Durante julio, las ventas retrocedieron 1,1% respecto del mismo mes del año anterior y acumularon seis meses consecutivos de caídas.
En el acumulado del año, la contracción alcanzó el 2,7%. Sin embargo, hubo una diferencia respecto de los supermercados en la comparación mensual: las ventas crecieron 1,2% frente a junio. Pese a esa mejora, el índice de tendencia-ciclo presentó una disminución de 0,3%.
La facturación a precios corrientes alcanzó los $401 millones, con un crecimiento nominal del 26,3% interanual. La venta promedio por metro cuadrado fue de $411.614.
Los mayores aumentos nominales por categoría correspondieron a Lácteos (35,9%), Almacén (29,6%), Verdulería y frutería (28,1%) y Carnes (27,7%).
En este canal comercial, los medios de pago agrupados como “otros” —entre ellos transferencias y operaciones mediante códigos QR— concentraron la mayor parte de la facturación. Ese segmento alcanzó $134 millones y explicó el 33,6% de las ventas.
Las tarjetas de crédito representaron $105 millones (26,2%), el efectivo llegó a $95 millones (23,9%) y las tarjetas de débito sumaron $65 millones (16,3%).
El ticket promedio fue de $47.535, con una suba del 31,8% frente a julio del año anterior.
Los centros de compras se ubicaron en una situación diferente a la de supermercados y mayoristas. En julio, sus ventas aumentaron 1,9% interanual, lo que significó el segundo crecimiento mensual del año después del fuerte avance registrado en mayo, cuando habían subido 11,9%.
A pesar de esta mejora, el balance acumulado de los primeros siete meses del año continuó en terreno negativo, con una caída del 2%.
En comparación con junio, las ventas de los centros de compras avanzaron 0,5%. En cambio, el índice de tendencia-ciclo mostró una disminución del 0,7%.
La facturación total alcanzó los $707 millones, un 23% más que un año atrás en términos nominales, mientras que el promedio de ventas por metro cuadrado fue de $681.682.
En términos regionales, la Patagonia registró el mayor incremento nominal, con una suba del 30,8%, seguida por la Ciudad de Buenos Aires (26%), el Gran Buenos Aires (23,9%), la región Norte (22,9%), la región Pampeana (17,6%) y Cuyo (17%).
En conjunto, los datos oficiales muestran un comportamiento dispar entre los distintos formatos comerciales: mientras supermercados y mayoristas todavía presentan retrocesos interanuales y acumulados, los centros de compras consiguieron volver a mostrar una variación positiva durante julio.
