Un grupo familiar promedio del AMBA, necesita en mayo alrededor de $249.834 para afrontar los gastos básicos de luz, gas, agua y transporte público. El monto representa un incremento del 17,5% respecto de abril para los hogares que no reciben subsidios estatales.
La cifra refleja el costo mensual necesario para sostener el consumo habitual de servicios esenciales y movilidad urbana dentro del AMBA. En comparación con mayo del año pasado, el valor total de esta canasta aumentó un 50%, superando la inflación acumulada del mismo período.
El relevamiento surge del más reciente informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP, dependiente de la UBA y el CONICET. El estudio atribuye la suba principalmente a las actualizaciones tarifarias y al incremento del consumo energético típico de los meses previos al invierno.
El servicio que más impactó sobre el presupuesto familiar fue el gas natural. La factura promedio para usuarios del segmento N1 trepó a $49.972, con un aumento mensual del 53,3%. El informe explica que esta variación se debe tanto a los ajustes en los cargos tarifarios como al incremento estacional de la demanda, que suele elevar considerablemente el consumo durante esta época del año.
También se registró una fuerte suba en la electricidad. Para los hogares sin subsidios, el costo promedio del servicio alcanzó los $52.811, lo que implica un incremento del 37,8% frente al mes anterior. Según el reporte, el encarecimiento estuvo vinculado a mayores consumos y a modificaciones en los componentes fijo y variable de la tarifa.
Dentro de la canasta de servicios, el transporte público continúa siendo el rubro de mayor peso económico. El gasto mensual estimado asciende a $110.438, aunque en mayo tuvo una variación más moderada, cercana al 3%.
En cuanto al agua potable, la factura promedio llegó a $36.612, con una actualización mensual del 5,9%. El incremento respondió tanto a cambios tarifarios como a un día extra de consumo dentro del calendario del mes.
El informe también advierte sobre el creciente peso de estos gastos en relación con los ingresos salariales. Actualmente, el conjunto de servicios públicos representa el 14,1% del salario promedio registrado, calculado en $1.869.799.
Además, el estudio remarca la fuerte diferencia entre la evolución de las tarifas y la inflación acumulada en los últimos años. Desde diciembre de 2023 hasta mayo de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA habría acumulado un aumento del 800%, mientras que el nivel general de precios avanzó alrededor del 231%.
Pese a los aumentos, el Estado continúa cubriendo una parte significativa de los costos reales mediante subsidios. Según el relevamiento, los usuarios afrontan actualmente cerca del 58% del valor total de los servicios, mientras que el 41% restante sigue siendo financiado por el sector público.
