Los líderes de China y Rusia, Xi Jinping y Putin, mantuvieron una reunión en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde coincidieron en extender la vigencia del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa que une a ambos países.
Durante el encuentro, Xi destacó la necesidad de profundizar la coordinación estratégica entre las dos potencias, remarcando el papel que ambas desempeñan como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Según expresó, tanto China como Rusia deben trabajar con una visión de largo plazo para fortalecer su desarrollo interno y contribuir a una gobernanza internacional “más equilibrada y justa”.
Por su parte, Putin aseguró que el vínculo bilateral atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente. El mandatario ruso resaltó el nivel de confianza política alcanzado, así como la intensidad de los contactos entre ambos gobiernos.
El presidente ruso también mencionó el crecimiento sostenido del intercambio comercial y la expansión de la cooperación en sectores clave como energía, transporte, logística, innovación tecnológica y ciencia. Además, subrayó el aumento de los intercambios culturales y sociales entre ambas poblaciones.
Según Putin, la relación entre Moscú y Pekín logró fortalecerse pese a los desafíos internacionales de los últimos años y se transformó en un modelo de coordinación estratégica integral.
El jefe del Kremlin sostuvo además que el tratado bilateral adquiere hoy una importancia aún mayor debido al contexto geopolítico actual. En ese sentido, manifestó la voluntad de Rusia de continuar ampliando la cooperación con China tanto en el plano político como económico.
Putin consideró que la asociación entre ambos países actúa como un factor de estabilidad frente a la incertidumbre internacional y adelantó que Moscú seguirá trabajando junto a Pekín en espacios multilaterales como la ONU, los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y la APEC.
Xi, a su vez, señaló que la asociación estratégica entre las dos naciones se apoya en principios de igualdad, respeto mutuo y beneficios compartidos. Destacó que en los últimos años crecieron los proyectos conjuntos en comercio, inversiones, energía y desarrollo tecnológico, además de fortalecerse los lazos entre ambas sociedades.
El mandatario chino afirmó que la relación bilateral atraviesa una etapa de expansión acelerada y consideró que sostener un vínculo estable y duradero responde a los intereses centrales de ambos países, además de acompañar las transformaciones del escenario internacional.
También instó a profundizar los acuerdos alcanzados con Putin y a aprovechar las oportunidades actuales para incrementar la confianza mutua y ampliar la cooperación en diferentes áreas.
Xi remarcó que los dos gobiernos deben mejorar la planificación conjunta en sectores estratégicos y potenciar la colaboración en comercio, infraestructura, recursos energéticos, innovación y nuevas tecnologías, con el objetivo de generar nuevos motores de crecimiento económico.
Asimismo, llamó a reforzar los intercambios culturales, educativos, deportivos y turísticos para afianzar la amistad entre los pueblos de ambos países.
Finalmente, el presidente chino destacó la necesidad de ampliar la coordinación dentro de organismos internacionales y regionales. Según sostuvo, China y Rusia deben trabajar juntas para defender el sistema internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, fortalecer el derecho internacional y promover una reforma del sistema de gobernanza global con mayor protagonismo del llamado Sur Global.
