En el corazón de Recoleta, Negroni combina gastronomía, sushi y coctelería en un mismo espacio. La marca eligió este tradicional barrio porteño para sumar un nuevo punto de encuentro, con una propuesta que se extiende desde el mediodía hasta entrada la madrugada.
El espacio se presenta bajo el concepto de Bistro & Bar y está pensado para acompañar diferentes momentos de una salida. La jornada puede comenzar con un almuerzo, continuar con una pausa durante la tarde y terminar con una cena o unos tragos por la noche.
La carta reúne preparaciones de distintos estilos y tiene al sushi como uno de sus principales protagonistas. Hay rolls, niguiris, sashimis y ceviches, junto con hamburguesas y otras alternativas que pueden pedirse tanto como plato principal como para compartir en la mesa. La variedad busca abarcar diferentes preferencias dentro de una misma experiencia gastronómica.
La barra ocupa un lugar igualmente importante. La coctelería forma parte de la identidad de Negroni y la propuesta incluye tanto recetas clásicas como versiones con una mirada más actual. El cóctel que da nombre al establecimiento tiene, naturalmente, un lugar destacado dentro de una carta de bebidas pensada para acompañar distintos momentos del día.
La llegada del restaurante a Recoleta se produce en un barrio con una intensa actividad gastronómica y turística. Su ubicación permite incorporarlo a diferentes recorridos por la zona, ya sea para una comida durante el día, una reunión por la tarde o una salida nocturna.
Esa amplitud es precisamente una de las características del nuevo local. Durante las primeras horas funciona con un perfil más vinculado a la gastronomía, mientras que a medida que avanza la jornada la barra y los encuentros sociales adquieren mayor protagonismo.
La propuesta apunta, de esta manera, a adaptarse a distintos tipos de salida: un almuerzo, una comida informal, una cena con sushi o un encuentro alrededor de la barra. La combinación de cocina y coctelería busca que el lugar pueda acompañar el paso de la tarde hacia la noche sin necesidad de cambiar de escenario.
